Que es la Fibromialgia y Como Curarla



Fibromialgia

¿Qué es?
El síndrome de fibromialgia es una forma común de fatiga y dolor muscular general que afecta a un 2 por ciento de la población de Estados Unidos, o 5 millones de personas. La palabra fibromialgia significa dolor en los músculos y en los tejidos que conectan los huesos, ligamentos y tendones. La causa de la fibromialgia se desconoce.

Aunque aquellas personas con fibromialgia puedan presentar dolores como los de quienes padecen de una enfermedad de las articulaciones, la fibromialgia no produce inflamación, y por lo tanto no es una forma de artritis (la cual se caracteriza por la inflamación de las articulaciones). Más bien, la fibromialgia es una forma de reumatismo de los tejidos blandos.

¿Cuál es la causa?
No se sabe qué causa la fibromialgia, pero se piensa que se debe a anomalías en la función del sistema nervioso central, resultando en una "amplificación" de las señales normales de dolor. Es como si el control del volumen se predeterminara demasiado alto en los nervios del cuerpo de la persona, así que lo que no le produce dolor a la mayoría de la gente, le genera dolor a quienes tienen fibromialgia.

¿Cuáles son los síntomas?

Dolor
El dolor musculoesquelético generalizado constituye el síntoma más destacado de la fibromialgia. Por lo general, se presenta en varios lugares alrededor del cuerpo, aunque podría iniciar en una región, tal como en el cuello y en los hombros y después aparecer en otras áreas al cabo de un cierto tiempo.

El dolor producido por la fibromialgia ha sido descrito de diversas formas, tales como: ardiente, mordisqueante, pulsante o como rigidez y sensibilidad. A menudo varía según la hora del día, el nivel de actividad, el clima, los patrones de sueño y el estrés. La mayoría de las personas con fibromialgia dice que siempre siente algo de dolor. Estas personas sienten el dolor principalmente en los músculos. Para algunas personas, el dolor puede ser bastante severo.

Aunque el resultado del examen físico general casi siempre es normal y las personas tienen un aspecto saludable, un examen cuidadoso de los músculos de las personas con fibromialgia, revela zonas sensibles al tacto en lugares específicos, llamados puntos hipersensibles. Los puntos hipersensibles son áreas del cuerpo que resultan dolorosas cuando se ejerce presión sobre ellas (ver figura). La presencia y el patrón de estos característicos puntos hipersensibles diferencian la fibromialgia de otras afecciones. No todos los médicos saben cómo detectar estos puntos, pero la mayoría de los reumatólogos puede llevar a cabo una evaluación de puntos hipersensibles.

Los puntos hipersensibles asociados con la fibromialgia tienen una ubicación similar a la de los puntos hipersensibles presentes en otros tipos comunes de dolor muscular y óseo, tales como el codo de tenista (epicondilitis lateral). Un punto hipersensible a un lado del cuerpo suele tener un punto hipersensible correspondiente en el mismo lugar, en el lado opuesto del cuerpo.

La gente a menudo desconoce la ubicación exacta o incluso la presencia de muchos de estos puntos hipersensibles, hasta que un médico lleva a cabo una evaluación de puntos hipersensibles.

Fatiga y alteraciones en el sueño
Alrededor del 90 por ciento de las personas con fibromialgia experimenta fatiga moderada o severa, menor resistencia al esfuerzo, o el agotamiento típico que conllevan la gripe o la falta de sueño. A veces la fatiga es más problemática que el dolor.

Las personas con fibromialgia pueden experimentar un tipo de fatiga parecido al que ocasiona otra afección, conocida como síndrome de fatiga crónica (SFC). Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades han desarrollado criterios para diagnosticar el SFC. Para diagnosticar a una persona con SFC, ésta debe presentar un historial de por lo menos seis meses de fatiga inexplicada, evaluada clínicamente, además de cuatro de los siguientes ocho síntomas: dificultad para pensar con claridad, irritación de garganta, hipersensibilidad de los ganglios linfáticos, dolores musculares, dolores en las articulaciones, dolores de cabeza, alteraciones en el sueño y malestar durante más de 24 horas tras un esfuerzo.

Usted puede observar que algunas personas con fibromialgia tienen síntomas que pueden encajar en la descripción de SFC, y viceversa. Otros trastornos que agrupan síntomas similares son los desórdenes somatoform (donde el dolor físico y la sintomatología está relacionada con factores psicológicos), y sensibilidades químicas múltiples.

La mayoría de las personas con fibromialgia experimenta trastornos del sueño. Aunque puedan conciliar el sueño sin grandes dificultades, tienen un sueño muy ligero y se despiertan con frecuencia durante la noche. A menudo, estas personas se levantan sintiéndose cansadas, incluso después de haber dormido durante toda la noche. La fatiga resultante puede ir desde la apatía y la disminución de resistencia hasta el agotamiento. El nivel de fatiga experimentado puede variar de un día para otro.

Las investigaciones han demostrado que la perturbación del sueño profundo altera muchas funciones críticas del cuerpo, como la producción de hormonas necesarias para reparar el tejido muscular, así como los niveles de sustancias que controlan la percepción del dolor por parte de la persona. Está claro que los problemas del sueño pueden agravar los síntomas de la fibromialgia, por lo cual poner atención a mejorar el sueño es parte integral del manejo de este trastorno.

Síntomas del sistema nervioso
Cuando se tiene fibromialgia, los cambios de estado de ánimo son comunes. Muchos individuos se sienten tristes o decaídos, aunque aquéllos que padecen de depresión clínica representan sólo un 25 % del total. Las personas con fibromialgia también pueden sentirse ansiosas. Hay investigadores que creen que es posible que exista una conexión entre la fibromialgia y algunos tipos de depresión y ansiedad crónica. Sin embargo, cualquier persona que padezca de una enfermedad crónica --no únicamente fibromialgia-- puede sentirse deprimida en ocasiones, al luchar contra el dolor y la fatiga que siente.

Los individuos con fibromialgia pueden reportar dificultades al concentrarse o al realizar tareas mentales sencillas. No hay evidencia que demuestre que estos problemas se agraven con el tiempo; simplemente suelen aparecer y desaparecer. Se han observado problemas parecidos en muchas personas que presentan cambios de estado de ánimo, alteraciones del sueño u otras enfermedades crónicas.

Otros problemas
Los dolores de cabeza, sobre todo los musculares (de tensión) y las migrañas, son síntomas comunes de la fibromialgia. Los dolores abdominales, la distensión y la oscilación entre estreñimiento y diarrea (llamada síndrome de intestino irritable o “colon inestable”) también son comunes. Los espasmos y la irritabilidad de la vejiga podrían causar urgencia o frecuencia urinaria.

Algunos estudios sobre la fibromialgia sugieren que se pueden asociar otros problemas con esta dolencia, tales como calambres, mareos y dolor en la articulación temporomaxilar (TMJ), que une la mandíbula inferior al cráneo en ambos lados del rostro.

En algunas personas, la piel puede cambiar de color temporalmente, debido a la sensibilidad circulatoria a la temperatura y la humedad. Pueden sentir cosquilleo o entumecimiento en las manos, brazos, pies, piernas o rostro.

¿Cómo se diagnostica?
El síndrome de fibromialgia no puede diagnosticarse a través de pruebas de laboratorio. Los resultados de radiografías, análisis de sangre y biopsias musculares son normales. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en un examen físico de los síntomas del paciente, el cual es llevado a cabo por un médico.

Además de dolor, las personas con fibromialgia también señalan los siguientes síntomas: dificultades para dormir; fatiga; dolores de cabeza crónicos (cefaleas); problemas estomacales o digestivos; adormecimiento o inflamación de las articulaciones; ansiedad o depresión; y cambios en el dolor que se asocian al clima, la tensión o la actividad física.

Normalmente se diagnostica con fibromialgia a un individuo que presenta un historial de dolor generalizado en al menos tres partes distintas del cuerpo que dura un mínimo de tres meses. A menudo los doctores hacen un diagnóstico de fibromialgia cuando existen múltiples áreas específicas de dolor o puntos hipersensibles e historial de dolor generalizado. Manifestar estos síntomas junto con fatiga, insomnio, cefalea, ansiedad o síndromes asociados como enfermedad del intestino irritable o síndrome de piernas inquietas puede también apuntar al diagnóstico.

Tratamientos y drogas
En general, los tratamientos para la fibromialgia incluyen tanto los medicamentos y el cuidado personal. El énfasis está en minimizar los síntomas y mejorar la salud general.

Medicamentos*

Los medicamentos pueden ayudar a reducir el dolor de la fibromialgia y mejorar el sueño. Las opciones más comunes son:

Analgésicos. acetaminofeno (Tylenol, otros) puede aliviar el dolor y la rigidez causada por la fibromialgia. Sin embargo, su eficacia es variable. Tramadol (Ultram) es un analgésico con receta que se puede tomar con o sin acetaminofeno. Su médico puede recomendar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno (Advil, Motrin, otros) o naproxeno sódico (Aleve, otros) – en conjunto con otros medicamentos.
Los antidepresivos. La duloxetina (Cymbalta) y milnacipran (Savella) puede ayudar a aliviar el dolor y la fatiga asociada con fibromialgia. Su médico le puede recetar amitriptilina o fluoxetina (Prozac) para ayudar a promover el sueño.
Medicamentos anticonvulsivos. Los medicamentos diseñados para tratar la epilepsia a menudo son útiles en la reducción de ciertos tipos de dolor. La gabapentina (Neurontin) A veces es útil en la reducción de síntomas de la fibromialgia, mientras que la pregabalina (Lyrica) fue el primer fármaco aprobado por la Food and Drug Administration para el tratamiento de la fibromialgia.
Terapia

Hablar con un psicólogo le ayudará a fortalecer su autoestima y le enseñará métodos para aliviar situaciones estresantes.  Estilo de vida y remedios caseros El cuidado personal es fundamental en el tratamiento de la fibromialgia.

Reduzca el estrés. Desarrollar un plan para evitar o limitar el exceso de trabajo y el estrés emocional. Dése tiempo cada día para relajarse. Eso puede significar aprender a decir no sin sentimiento de culpa. Pero trate de no cambiar su rutina por completo. Las personas que dejan el trabajo o reducen drásticamente toda la actividad tienden a estar peor que los que permanecen activos. Pruebe técnicas de manejo del estrés, tales como ejercicios de respiración profunda o la meditación.

Duerma lo suficiente. Dado que la fatiga es una de las principales características de la fibromialgia, dormir lo suficiente es esencial. Además de dedicarle suficiente tiempo para dormir, practicar buenos hábitos de sueño, como acostarse y levantarse a la misma hora cada día y limitar las siestas durante el día.
Haga ejercicio con regularidad. Al principio, el ejercicio puede aumentar su dolor. Pero hacerlo de manera gradual y regularmente a menudo disminuye los síntomas. Ejercicios adecuados pueden incluir caminar, nadar, andar en bicicleta y ejercicios aeróbicos acuáticos. Un fisioterapeuta puede ayudarle a desarrollar un programa de ejercicios en casa. El estiramiento, una buena postura y ejercicios de relajación también son útiles.

Tómese su tiempo. Mantenga su actividad de una forma regulada y estable. Si cuando tenga días “buenos” hace demasiadas cosas, es probable que tenga más días malos. La moderación no significa “una exageración” en sus días buenos, pero igualmente no significa auto-limitación o hacer “demasiado poco” en los días malos o cuando aparecen los síntomas.
Mantener un estilo de vida saludable. Coma alimentos saludables. Limite su consumo de cafeína.
La medicina alternativa
Las terapias complementarias y alternativas para el dolor y el manejo del estrés no son nada nuevas. Algunas, como la meditación y el yoga, se han vuelto más populares en los últimos años, especialmente en personas que tienen enfermedades crónicas, como la fibromialgia.

Algunos de estos tratamientos están ganando aceptación en la medicina convencional. Sin embargo, muchas de estas prácticas no son aprobadas, ya que no se han estudiado adecuadamente.
La acupuntura. Es un sistema médico chino sobre la base de restablecer el equilibrio normal de las fuerzas vitales mediante la inserción de agujas muy finas a través de la piel y a diferentes profundidades. De acuerdo con las teorías occidentales de la acupuntura, las agujas pueden causar cambios en el flujo sanguíneo y de los niveles de neurotransmisores en el cerebro y la médula espinal. Algunos estudios indican que la acupuntura ayuda a aliviar los síntomas de la fibromialgia, mientras que otros no muestran ningún beneficio.

La terapia de masaje. Este es uno de los métodos más antiguos para el cuidado de la salud todavía en práctica. Se trata de la utilización de diferentes técnicas de manipulación para mover los músculos de su cuerpo y los tejidos blandos. El masaje puede reducir el ritmo cardíaco, relajar los músculos, mejorar el rango del movimiento en las articulaciones y aumentar la producción de analgésicos naturales del organismo. A menudo, ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad.

El yoga y el tai chi. Estas prácticas combinan la meditación, movimientos lentos, respiración profunda y relajación. Ambos son útiles en el control de los síntomas de fibromialgia.

 El Ganoderma Tratamiento para la Fibromialgia


El Ganoderma tiene propiedades analgésicas1 y antiinflamatorias del extracto etanólico  y diclormetánico2, pudiéndose beneficiar los enfermos con fibromialgía de estos dos efectos del Ganoderma Lucidum. Igualmente el Reishi junto con la melatonina o por sí solo puede ayudar a tener un sueño más reparador y obtener una sensación de descanso al levantarse. El G. Lucidum actúa sobre la fatiga y produce una sensación de bienestar, como se demuestra en un estudio realizado en enfermos com miastenia3.

Hay muchos testimonios de personas que han notado mejoría tras el uso regular de Ganoderma. Está claro que alguna de ellas son opiniones muy subjetivas, pero no deja de ser por ello motivo suficiente para no tenerlas en cuenta.

Testimonio de Sanacion de Fibromialgia

       


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